Cuando denunciar a tu jefe es la única solución

El exjefe de la Policía Local de El Prat (Barcelona), el Intendente Ramón Dosaigues, ha sido denunciado por un presunto delito de prevaricación administrativa. El denunciante, un exagente, ha querido relatar a eltaquigrafo.com su versión de los hechos.

Cuando denunciar a tu jefe es la única solución
Ayuntamiento de El Prat de Llobregat (Barcelona) / Míriam de Saint-Germain para eltaquigrafo.com

La pesadilla de Mario (nombre ficticio) empezó en mayo de 2016. Este agente de la Guardia Urbana de El Prat hacía una década que trabajaba en la comisaría local. Siempre tan amable, tan entregado: estaba bien considerado entre los vecinos de esta localidad del extrarradio sur de Barcelona. Unos años antes de su odisea laboral se afilió al sindicato policial y era el nexo con la comisaria local. Anteriormente, había tenido ciertas desavenencias con su superior, el Intendente Ramón Dosaigues, pero jamás se imaginó que la persecución laboral se convertiría en algo personal.

Antes de producirse el incidente que ha conducido a este agente de El Prat a presentar una denunciar por vía penal contra Dosaigues, por un presunto delito de prevaricación administrativa, ya habían mantenido varias discrepancias, en especial, por su vinculación con el sindicato policial. Pero en el presente caso, la situación traspasó los límites meramente profesionales. Mario, por aquel entonces, no estaba atravesando un buen momento sentimental. Las idas y venidas con su pareja eran constantes. La toxicidad de su relación y el malestar con sus superiores le obligaron a coger la baja por una mezcla entre ansiedad y depresión. No podía cumplir con su cometido como lo había hecho hasta ahora y decidió apartarse del cuerpo hasta recuperar energías.

Denunciado por un presunto delito de injurias

Siempre según la versión del denunciante, su situación llegó a oídos de sus superiores y tras realizar un test psicotécnico inesperado le requirieron que entregara tanto su arma profesional, como la personal. No querían que se autolesionara. Lo que Mario desconocía horas antes de ser requerido en comisaría para entregar su arma, era que pocos días antes el Intendente Dosaigues y otro mando de la comisaría se habían personado en casa de su expareja. Sus problemas habían trascendido la burbuja de la pareja y media comisaria era partícipe de la disputa abierta que mantenían. Al parecer, el Intendente y el otro policía la coaccionaron para que denunciara a Mario por un delito de injurias.

La mujer no quería hacerlo. Estaban pasando por un mal momento, era cierto. Ambos se habían calentado más de lo conveniente. Pero no era nada grave. Sin embargo, la presión de los dos agentes terminó por convencerla. Paralelamente, cuando Mario, acompañado de su hermano, fue a entregar el arma, con la excusa de que no estaba psicológicamente preparado para llevarla encima, quedó detenido por la denuncia que su expareja había presentado.

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Detenido por sus compañeros en su propia comisaría

El agente quedó detenido en su propia comisaría por sus propios compañeros. Pasó la noche en el calabozo con otros delincuentes comunes que lo tenían perfectamente identificado como policía. Todo ello, mientras Mario estaba en pleno tratamiento médico, enchufado a varias pastillas cada 8 horas para poder seguir su rutina con mediana normalidad.

Pasó a disposición de la juez de guardia y, tras escuchar la versión de la mujer y llegar a un acuerdo, la magistrada le impuso al agente 20 días de trabajos sociales. Sin embargo, la pesadilla de Mario sólo había hecho que empezar. La respuesta del cuerpo fue cruel y taxativa: 14 meses de empleo y sueldo. Sin miramientos, directos a la yugular. Fue entonces que el agente inició un contencioso contra Ramón Dosaigues, por su gestión arbitraria. El denunciante agotó todos los canales de la vía administrativa y justo tres días antes de que el delito prescribiera, este pasado mes de marzo, su abogado interpuso una denuncia por la vía penal.

Suspensión desproporcionada y arbitraria

Alegan que el agente denunciante ha sido victima de un presunto caso de acoso laboral por parte de Ramón Dosaigues. Y es que, a parte de las desavenencias previas de Mario con su superior – lo que le costaron varios expedientes sin mucho recorrido – consideran que la sanción de 14 meses es una exageración en comparación con las sanciones que otros compañeros de la misma comisaria han recibido por hechos, a su parecer, mucho más graves.

Es por eso, por lo que en la denuncia que se ha presentado ahora se han recogido de forma resumida algunos de los incidentes más sonados registrados en la controvertida comisaría durante los últimos cinco años. Aportando, también, las sanciones que recibieron los agentes en cuestión. A modo de ejemplo, por una pelea a puñetazo limpio entre dos agentes de la misma comisaria de El Prat, en la que uno de los implicados quedó gravemente herido en un oreja, la sanción que se le impuso al agresor no llegó a una semana de suspensión de empleo y sueldo, apuntan fuentes cercanas al caso. De esta manera, la defensa del agente, liderada por el abogado Borja Fernández Meca, pretende demostrar que la sanción de su cliente ha sido desproporcionada, impuesta de forma autoritaria y totalmente influenciada por los revés anteriores entre el perjudicado y su superior.

Nombre y apellidos de los otros sancionados

Ahora, la juez instructora número 4 de El Prat, tras recibir la nueva enuncia y aceptarla a trámite, ha pedido un informe detallado con todos los nombres, apellidos y respectivas sanciones que recibieron los agentes de la controvertida comisaria bajo el mando de Ramón Dosaigues. Las fuentes judiciales consultas aseguran que la voluntad de su señoría es comparar las sanciones anteriores con la del denunciante y comprobar si, efectivamente, existe tal desproporción.

Con todo, esta redacción se puso en contacto con la otra parte implicada: el cuerpo de policía local de El Prat de Llobregat. Al ser un servicio municipal, en su defecto nos atendió el gabinete de prensa del consistorio, quienes aseguraron no tener constancia de esta denuncia y a lo que añadieron que el Intendente Dosaigues ya no era el jefe de la Policía Local de El Prat, sino de L’Hospitalet. A lo largo de estos días, el consistorio no se ha pronunciado, ni ha querida dar más detalles del asunto a esta redacción.

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