Cs responde al Gobierno: ¿Nos van a hablar a nosotros de crispación?

El secretario general de Cs, José Manuel Villegas, respondió al Gobierno que su partido sabe lo que es la crispación cuando en Cataluña sus dirigentes tienen que ir con escolta o son apedreados en actos como el de Alsasua (Navarra)

Villegas, en una rueda de prensa en el Congreso, felicitó a las fuerzas policiales por la detención del francotirador que supuestamente planeaba atentar contra Pedro Sánchez, y condenó cualquier acto de violencia. Por su parte, el presidente del Gobierno pidió:»sosiego, serenidad, normalidad y trabajo”, en el debate público. El Gobierno garantizó que la seguridad del presidente «en ningún caso se ha visto comprometida» y calificó la detención de Manuel Murillo de «incidente».

«Coincidimos plenamente. ¿Nos van a hablar a nosotros de crispación?», dijo Villegas, quien se ha mostrado sorprendido porque el PSOE «confunda el objetivo» y piense que los que «crispan» son los que van a Alsasua a celebrar un acto político «y no los que tiran piedras» y están de acuerdo con el «carnicero de Mondragón», que asesinó a 17 personas.

Detención del francotirador

Los Mossos d’Esquadra detuvieron hace tres semanas, a un hombre en Terrassa, hijo de un alcalde franquista que tenía un arsenal de armas en su casa, por anunciar su intención de atentar contra el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en venganza por la exhumación de Franco del Valle de los Caídos

El titular del juzgado de instrucción número 3 de Terrassa abrió una investigación al francotirador, Manuel Murillo, de 63 años, por los delitos de conspiración para atentar contra la autoridad con uso de arma, amenazas graves, tenencia ilícita de armas, munición y explosivos, así como incitación al odio.

Para acordar su ingreso en prisión preventiva, el juez tuvo en cuenta que cuando fue detenido llevaba consigo dos armas de fuego y, en el registro de su domicilio, se le intervinieron otras 14 armas cortas y largas, algunas de ellas de guerra, que le habrían permitido disparar a un blanco desde 1.500 metros de distancia.

El juez pretende ahora aclarar si sus «capacidades mentales» pudieron influir en sus planes de atentar contra el presidente del Gobierno, que al parecer empezó a urdir cuando se hizo pública su intención de exhumar los restos del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos.

Según fuentes policiales, el hombre, vigilante de seguridad con tres décadas de experiencia y aficionado a las armas, fue detenido el pasado 19 de septiembre y el juez acordó enviarlo a prisión, en una decisión que después ratificó la Audiencia de Barcelona, al entender que tenía el propósito «serio» de cometer el magnicidio.

El grupo de Whatsapp

El detenido, que permanece interno en la cárcel de Can Brians en Sant Esteve Sesrovires, había anunciado su intención de matar a Sánchez en varios mensajes en un grupo de WhatsApp, a cuyos miembros había solicitado apoyo logístico para llevarlo a cabo, ofreciéndose a «sacrificarse» por la causa y a afrontar las consecuencias.

Fue una dirigente local de VOX, miembro de ese grupo de WhatsApp, la que lo denunció ante los Mossos d’Esquadra, quienes a su vez lo pusieron en conocimiento del equipo de seguridad de La Moncloa y remitieron un atestado al juzgado de guardia para que decidiera si la causa era competencia de la justicia ordinaria o, por el contrario, de la Audiencia Nacional, que lleva las investigaciones por terrorismo.

Aficionado al tiro olímpico

El detenido, hijo del último alcalde franquista de Rubí (Barcelona), Manuel Murillo Iglesias, era atleta y aficionado al tiro olímpico, del que solía entrenarse en el club Vallès, donde lo califican como un tirador “mediocre».

Con tres décadas de experiencia como vigilante de seguridad, Murillo, que frecuentaba entornos de personas de extrema derecha, disponía del permiso de arma C., necesario para su trabajo, y no tenía antecedentes penales.

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