Criminalística: La investigación técnica del «crimen de la Guardia Urbana»

Para la policía científica, la escena del crimen «habla», siendo la esencia de la investigación criminal. Porque todo contacto, cuando existe un crimen, entre víctima y agresor, deja un rastro.

Criminalística: La investigación técnica del «crimen de la Guardia Urbana»
Delimitación de la escena de un crimen por los Mossos d'Esquadra.

Este martes, 25 de febrero, se ha llevado a cabo en sala la prueba pericial criminalística. Han declarado los 17 Mossos d’Esquadra que llevaron a cabo las cuatro inspecciones oculares en casa de Rosa Peral, de la casa y el coche de Albert López, y del coche calcinado de Pedro Rodríguez, donde se encontró a la víctima. Casi 20 criminalistas que no han podido determinar si hubo o no premeditación ni cuál fue el arma del crimen ni cómo murió Pedro. Sin embargo, sí han afirmado lo siguiente: las gotas milimétricas de sangre encontradas en la presunta escena del crimen (en una bombilla y en la parte de abajo de una puerta) son por velocidad, es decir por el impacto con el arma del crimen; que las salpicaduras muestran trayectorias opuestas, con lo que hubo dos golpes o dos agresiones diferentes; y que ambas son compatibles con el hecho de que Pedro Rodríguez estuviera de pie, sentado o tumbado.

En España, la figura del criminalista (el famoso CSI, en Estados Unidos) como tal, no existe. Sus funciones las lleva a cabo la policía científica de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Son especialistas en las diversas áreas que forman la criminalística, y mediante la aplicación en sus laboratorios de los conocimientos y métodos de investigación científico-técnica sobre los vestigios hallados en la escena del crimen, emiten informes dando respuestas a los interrogantes planteados en todo hecho criminal. Para la policía científica, la escena del crimen «habla», siendo la esencia de la investigación criminal.

¿Qué es la criminalística?

Es la ciencia multidisciplinar que estudia los indicios y evidencias, con la finalidad de convertirlos en pruebas que permitan demostrar la comisión de un delito, la identificación de las víctimas y de los delincuentes, así como esclarecer las circunstancias del presunto delito (¿qué pasó?). A través de la aplicación de sus conocimientos, de una exhaustiva metodología y de la más avanzada tecnología, llegan a descubrir y demostrar, de manera científica, un hecho criminal. Su finalidad última es descubrir cómo se cometió el delito y quién lo cometió y, para ello, se ayudarán de diferentes disciplinas, ciencias auxiliares y laboratorios periciales.

La criminalística responde a las preguntas: «¿Qué?», «¿cuándo?», «¿dónde?», «¿quién?», «¿cómo?» y «¿con qué?». Hasta el momento, la mayoría de estas preguntas están sin respuesta, aunque el «¿cuándo?» (1 de mayo de 2017) y el «¿dónde?» (planta baja del domicilio de Rosa Peral), son las que tienen una posible respuesta con los indicios hallados.

¿Cuándo surge la criminalística?

El término fue acuñado a finales del siglo XIX por Hans Gross, definiéndola como «ese cúmulo de conocimientos, auxiliares del Derecho, que esclarecen los casos criminales tras el análisis sistemático de las huellas dejadas por el culpable». Su libro Manual para el uso de los jueces de instrucción (1891) fue el primer modelo que tuvo la Policía para realizar una investigación sometida a reglas bien precisas como, por ejemplo, respetar el escenario del delito, no contaminando las pruebas existentes en la escena del crimen. 

Objetivos de la criminalística

Tiene dos grandes objetivos; uno técnico:estudiar las evidencias materiales tanto en la escena del crimen como en los distintos laboratorios para demostrar científicamente que se ha cometido un delito, tratar de identificar al presunto autor de los hechos y a la víctima, y llevar a cabo la reconstrucción de los hechos determinando el arma del crimen y el modus operandi del delito; y otro, formal, que consiste en auxiliar a los órganos que procuran y administran justicia, proporcionándoles elementos probatorios, que es lo que los 17 Mossos d’Esquadra han intentado hacer este martes con sus declaraciones. Sin embargo, en este caso, ha quedado bien claro, que al desconocerse «cómo» murió Pedro Rodríguez y «con qué», presuntamente, fue asesinado, las hipótesis que se pueden plantear son… infinitas.

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