Crimen de la Guardia Urbana: No había sangre de Pedro en la toalla

Finalmente, ha aparecido la toalla que hace dos años y medio los Mossos encontraron durante el registro en casa de Rosa Peral y que contenía abundantes restos de sangre. Los Mossos suponían que era sangre del agente asesinado, pero no era de la víctima, era sangre de ella.

Crimen de la Guardia Urbana: No había sangre de Pedro en la toalla
Rosa dice que se encerró en su habitación para proteger a sus hijas

Una nueva prueba se incorporará al sumario del llamado «Crimen de la Guardia Urbana»: una toalla que fue encontrada por los Mossos d’Esquadra en el cubo de la ropa sucia, en casa de la agente imputada, Rosa Peral, y que contenía evidentes restos de sangre.

«Ya los tenemos», dijeron los Mossos cuando apareció la toalla. Exultantes por el hallazgo, daban por hecho que la sangre que contenía la prenda era de la víctima, Pedro Rodríguez —el novio de Rosa—, que la noche del día 1 de mayo de 2017, fue asesinado en la casa de Cubelles (Barcelona) que ambos compartían.

Peral y su examante, el también agente, Albert López, están imputados por este crimen y se enfrentan a penas de hasta 25 años de prisión por dicha muerte.

ADN de los dos

Ya entonces, los análisis de la policía científica concluyeron que esa toalla contenía, efectivamente, ADN de ambos, de Peral y de Rodríguez. La defensa de la agente, cara a la preparación del juicio, reclamó un nuevo informe científico que analizara de nuevo los restos orgánicos hallados en dicha toalla. 

El juzgado, número 8, de Vilanova i la Geltrú, que investigaba la causa, reconoció que no sabía dónde se encontraba esa prueba y pusieron toda la maquinaria judicial para encontrarla. Y lo lograron. Ahora los nuevos informes han llegado ya al juzgado y han sido notificados a las partes.

Efectivamente, había ADN de ambos, pero solo sangre de Rosa Peral. Según los científicos, el ADN encontrado en la pieza de ropa, perteneciente a Pedro, correspondería a esperma. Así pues, todo hace indicar que esa toalla fue utilizada por parte de la pareja tras haber mantenido relaciones sexuales aquel día, 1 de mayo, o en los días inmediatamente anteriores.

Este informe tira pues, por los suelos, la teoría según la cual aquella toalla se utilizó para limpiar los restos de sangre de la víctima, elemento que sostenía la acusación y que ahora ha quedado desvirtuado. 

El teléfono fantasma de Albert

Por otro lado, el diario La Vanguardia ha adelantado que otra nueva prueba se ha incorporado a la causa, a solo una semana del juicio. Se trata de un teléfono de prepago, contratado por el acusado, Albert López, y con el que éste realizó una llamada a Rosa Peral pocas horas antes de la desaparición y muerte de Pedro Rodríguez.

Consta que, efectivamente, Rosa Peral recibió diversas llamadas aquel día desde aquel móvil y que no cogió ni una de ellas. La agente tampoco llamó a ese teléfono fantasma contratado por López 20 días antes del crimen y cuya existencia (al menos de esas llamadas) omitió al juzgado.

Sin embrago, Rosa Peral sí que alertó al juzgado de que por aquellas fechas (1 de mayo de 2017), López llevaba no uno, sino dos teléfonos de prepago, un hecho inusual en él. A un día de empezar el juicio, por fin se ha hecho caso a la petición insistente de Peral y su defensa y se incorporará este teléfono como prueba incriminatoria contra López.

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