Coronavirus y prisiones: Menos droga, más tensiones

Fuentes penitenciarias y judiciales, constatan un «preocupante grado de tensión social» entre la población reclusa española porque la cuarentena ha limitado la circulación de droga y dinero en las cárceles.

Coronavirus y prisiones: Menos droga, más tensiones
La tensión entre la población reclusa va en aumento | @justiciacat

La tensión entre la población reclusa va en aumento. Así lo han explicado a eltaquígrafo.com fuentes penitenciarias. El miedo al contagio del coronavirus y la limitación de derechos a causa de la cuarentena, y la drástica disminución de la circulación de droga y dinero entre los reclusos, están generando «una situación de irascibilidad» que empieza ser muy preocupante.

Presos y funcionarios, víctimas

«No existen test en la calle; mucho menos, en la cárcel», se queja un portavoz sindical. Los funcionarios han venido trabajando sin medidas mínimas de autoprotección, lo que ha provocado que más de 100 estén en cuarentena.

Una reclusa de 78 años falleció en Estremera (Madrid) por el coronavirus y una docena de internos más han resultado infectados, según fuentes oficiales.

Un recluso de la cárcel de Valdemoro (Madrid) ha hecho llegar una carta a eltaquígrafo.com en la que explica que la situación empieza a ser insostenible, y «no sólo nos referimos a la falta de equipos de protección individual (mascarillas y guantes…), también a productos de desinfección, geles hidroalcohólicos… Lo más grave de todo, es la falta de seguridad a la que nos vemos expuestos, conviviendo en los mismos módulos personas infectadas con aquellas que no lo están. La falta de pruebas de control rápido, así como la desinformación por parte de la dirección del centro penitenciario, unido al hacinamiento en espacios cerrados de un gran número de personas (imposible de controlar), la exposición prolongada a una carga viral…, supone el caldo de cultivo idóneo para la propagación de este virus. Esto está generando situaciones límite que difícilmente se podrán sostener algunos días más”.

Menos droga, menos paz

Eso por un lado. Por otro, está la disminución de la presencia de drogas y de dinero entre la población reclusa. La reducción de los vis a vis (principal vía de introducción de las «bellotas con mercancía») en la cárcel, a causa de la cuarentena, ha reducido las existencias y ha hecho subir el precio. La falta de droga genera una «irritabilidad absoluta, que puede ser desmedida en algunos internos adictos», ha manifestado a este medio un exjuez de vigilancia penitenciaria. 

Pero asociada a la escasez de droga, está la falta de dinero. La cárcel está en cuarentena y, a pesar de que las trasferencias bancarias desde el exterior están operativas, la prohibición de visitas ha provocado una sustancial reducción en el dinero que familiares y amigos depositan en lo que se conoce como el peculio. 

Menos dinero implica menos posibilidad de pagar deudas. Los ajustes en la cárcel provocados por estos impagos se multiplican.

«La cárcel se puede transformar en un polvorín si esto dura mucho». Lo dicen los jueces, los funcionarios y los reclusos.

1 Comentario

  1. La cosa puede ir va peor.
    Conocí a un director de prisión que fumaba el Basuko, gente como esa es la que se encargaba de la entrada de consumado.

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