Condenado a 16 años de prisión por abusar de sus dos nietas menores de edad

La Audiencia de Sevilla ha condenado a un hombre de 64 años por un delito continuado de abuso sexual por abusar durante cuatro años de sus dos nietas menores de edad y pedirles que guardaran el “secretito”

Condenado a 16 años de prisión por abusar de sus dos nietas menores de edad
El detenido, de 64 años, ha sido condenado por un delito continuado de abuso sexual / El Correo de Andalucía

La Sección Primera de la Audiencia de Sevilla ha condenado a 16 años de prisión a un hombre de 64 años acusado de abusar sexualmente de sus dos nietas de 8 años entre 2014 y 2018. El tribunal ha calificado los hechos como un delito continuado de abuso sexual y por los abusos a una de sus nietas le impone 11 años de prisión, prohibición de acercarse a menos de 500 metros de las menores durante quince años, 5 años de libertad vigilada y 14 años de inhabilitación especial.

Por los abusos sexuales cometidos sobre la segunda de las nietas, que no se ha podido probar que hubiera penetración, el tribunal lo condena a 5 años de cárcel, prohibición de acercarse a menos de 500 metros de las menores durante nueve años, 5 años de libertad vigilada y 8 años de inhabilitación especial.

Compraba chucherías y les daba dinero

El condenado se quedaba muchos días al cargo de las niñas, dada la proximidad de su domicilio y el de sus padres, además de la relación afectiva que los unía, y aprovechaba esa situación para acercarse a las pequeñas. Lo hacía cuando se encontraban descansando o durmiendo en los dormitorios de la planta superior del inmueble.

Para evitar ser descubierto, el encausado les compraba chucherías y recargaba la tarjeta de su teléfono móvil, aportándole también pequeñas cantidades de dinero que dejaba debajo de la almohada, para que la niña no dijera nada. En el caso de una de las menores, los actos empezaron cuando ella tenía ocho y los mantuvo hasta el año 2015, en el que la menor cumplió diez años.

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Pidió que guardaran el “secretito”

Una de las testigos presenció cómo una de las víctimas verbalizó que “tanto ella como su hermana habían sido objeto de episodios abusivos» y la otra menor, aunque con algunas dificultades, también ha relatado el contenido de alguno de los episodios que su abuelo llevó en el dormitorio cuando se encontraba durmiendo la siesta, aprovechando que la abuela permanecía en el salón de la planta bajo viendo la televisión.

Las explicaciones ofrecidas por las peritos sobre los informes elaborados han sido una prueba decisiva en la deliberación del tribunal que finalmente ha “llegado al convencimiento” de que el acusado realizó prácticas sexual sobre sus nietas, aunque el hombre negó los hechos, pero sí admitió otros que “pueden ser coincidentes con lo referido por ambas menores en cuanto a las circunstancias que han podido favorecer que tuvieran lugar”.

Daño psicológico

El sometimiento a estas prácticas ha causado un importante daño psicológico en el desarrollo integral de las menores, tanto a la hora de relacionarse contras personas, como en su autonomía personas y en el área de la sexualidad. Las niñas presentan una sintomatología asociada a victimización sexual, por lo que ha sido preciso derivarlas a terapia especializada.

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