Cinco policías más investigados por narcotráfico en Mérida

La policía ha tomado declaración a los nuevos investigados, por el momento en libertad, que tendrán que declarar ante el juez a mediados de octubre

Cinco policías más investigados por narcotráfico en Mérida
Los nuevos investigados declararán ante el juez a mediados de octubre | CNP

El Juzgado de Instrucción número 3 de Mérida ha citado a declarar a seis personas más, en calidad de investigadas, en el marco de la ‘operación Peces’, dirigida por la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional y la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, que destapó un escándalo de narcotráfico en el que estaría implicada la Brigada de Estupefacientes de la Comisaría de Mérida al completo, incluido el Inspector Jefe. En concreto, de estos seis nuevos investigados, cinco son agentes de la misma comisaría que los detenidos durante la primera fase de la investigación. 

Aunque sobre los nuevos investigados, que han declarado en dependencias policiales, no pesan cargos importantes habrá que esperar a que el juez les tome declaración a mediados de octubre para saber si decide dejarlos en libertad o los envía a prisión como a la mayoría de sus compañeros. Cabe recordar que en la ‘operación Peces’ fueron detenidas 25 personas de las cuales siete eran agentes del CNP y la Guardia Civil. De estos detenidos, cinco de los policías que conformaban la Brigada de Estupefacientes de la Comisaría de Mérida permanecen en prisión provisional, comunicada y sin fianza en la cárcel de Estremera, en Madrid, que cuenta con un módulo especial para los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. 

Un narco señaló a los agentes

Hace más de dos años que la Unidad de Asuntos Internos de la Policía y la UCO de la Guardia Civil comenzaron a realizar escuchas telefónicas y seguimientos a sus compañeros, después de que un narcotraficante detenido en Torrevieja comenzara a señalar a varios de los agentes como cómplices de sus negocios. La operación fue extremadamente compleja. Los investigados no eran otros que expertos en la vigilancia, la desarticulación y la lucha contra el crimen organizado. Conocían el territorio como la palma de su mano, contaban con informadores y sabían cuáles eran los métodos de investigación utilizados por la policía porque ellos eran la policía. Cualquier paso en falso por parte de los investigadores podría hacer saltar la investigación por los aires. Por eso, se hospedaron a decenas de kilómetros de la ciudad y tomaron medidas de seguridad extremas durante los seguimientos. 

Tras más de dos años de pesquisas se produjeron las detenciones de una veintena de personas y varios registros en propiedades, algunas de ellas de los agentes, en las que se recuperaron hasta 3.000 plantas de marihuana, lámparas, halógenos, equipos de aire acondicionado y otros útiles para el cultivo de esta droga. El juez les imputa, por esta investigación que sigue en curso, delitos contra la salud pública, pertenencia a organización criminal y omisión del deber de perseguir delitos. 

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