Buch dice estar preocupado por la seguridad en el área metropolitana de Barcelona

Mientras que Miquel Buch anuncia su preocupación por la seguridad del área metropolitana, las asociaciones de vecinos reclaman, tanto a sus ayuntamientos como a la Generalitat, que se actúe con contundencia contra la delincuencia reincidente y que pongan soluciones reales al problema de la vivienda.

Buch dice estar preocupado por la seguridad en el área metropolitana de Barcelona
Miquel Buch, este lunes, en una entrevista en televisión.

El conseller de Interior de la Generalitat de Catalunya, Miquel Buch, aseguraba este lunes que su departamento «tiene la vista puesta» en el área metropolitana de Barcelona para tratar de evitar que el aumento de delitos tras el estado de alarma derive en otras problemáticas más graves.

Lo cierto es que los robos con violencia han aumentado y que, según varias asociaciones de vecinos con las que ha contactado este medio, algunas zonas de Mataró, Badalona o Premià de Mar empiezan a notar cierta falta de seguridad en sus calles. «Aun así, los vecinos nos desvinculamos de las patrullas ciudadanas y buscamos soluciones reales, para que los que se sienten excluidos no tengan necesidad de crear temor, okupar o robar”, comentaba un representante del barrio de Cerdanyola de Mataró a eltaquigrafo.com, no sinlamentar «la pasividad política» ante esta situación.

Aunque estas asociaciones y agrupaciones no quitan importancia al aumento de robos con violencia por parte de un grupo muy concreto de jóvenes, consideran que deben ser los ayuntamientos, junto con la Generalitat, quienes pongan fin a este tipo de delincuencia y no la ciudadanía, «en unos actos que derivan en racismo». Por eso, en el caso de Mataró, los vecinos firmaron un manifiesto conjunto en el que se exigía, tanto a su consistorio como al Govern, «un cambio legislativo que erradique la delincuencia reincidente». 

Los vecinos exigen implicación política

No tienen claro si este cambio pasa por llenar sus calles de más policías, como sugirió el conseller Buch en su comparecencia en la Junta Local de Seguridad de Cornellà de Llobregat (Barcelona), junto con el director general de los Mossos d’Esquadra, Pere Ferrer, aunque son conscientes de que esta medida apaciguaría la situación. «No sabíamos nada de estas declaraciones, pero si ayudan a disminuir la violencia en las calles, tanto de los delincuentes como de aquellos que los persiguen, adelante», aseguraban las mimas fuentes vecinales.

Por su lado, Buch anunciaba que, desde Interior, se está prestando especial atención a los hechos acaecidos recientemente en el área metropolitana. «La delincuencia, que cayó en picado durante el confinamiento, ahora vuelve a subir y puede derivar en otros problemas, y tenemos que trabajar en ello», subrayó el conseller.

Más dotaciones, en breve

De hecho, como dejó claro Buch, el área metropolitana y los municipios afectados recibirán una inyección de efectivos «que se dedicará prioritariamente al entorno metropolitano, en el sentido amplio» y que ayudará a recuperar «la situación en la que llevábamos años». En este sentido, ya en su día, el acalde de Premià de Mar, Miguel Ángel Méndez, cuando se produjo el incidente en el piso okupado por extutelados, ya reclamó más dotaciones policiales en el municipio.

Badalona también ha exigido nuevas medidas y más efectivos, cuestiones que, previsiblemente, se tratarán en la ya confirmada Junta Local de Seguridad de Badalona del próximo 6 de julio, donde se abordarán «problemas serios» de inseguridad en algunos barrios de esta localidad. Esta confirmación llega después de que un hombre quedara malherido de gravedad tras ser víctima de un robo con violencia a plena luz del día en el barrio de Llefià.

De hecho, tanto en Badalona como en Premià, entre otras ciudades, una parte de los vecinos ha empezado a movilizarse. Por su lado, las asociaciones no están a favor de estas patrullas y por eso exigen reuniones y medidas urgentes, «para que la ciudadanía no tenga que tomar partido».

Hay más problemas

Pero los robos con violencia no han sido el único problema que ha alterado la tranquilidad en la «nueva normalidad» postcoronavirus en el área metropolitana, las okupaciones, en muchos casos protagonizadas por los mismos multirreincidentes, también está en el foco de la ciudadanía. Cuando pasó el incidente en Premià de Mar, su alcalde ya aseguraba que «la situación en la que se encuentran los jóvenes migrantes es un conflicto pendiente de resolver» y acusó a la Generalitat de abandonarlos cuando llegan a la mayoría de edad.

En este sentido, las okupaciones también han supuesto un problema de convivencia, sobre todo, cuando son estos jóvenes delincuentes quienes las ocupan. Evidentemente, no todas las okupaciones crean tensión, han dejado claro los vecinos, pero sí «en aquellos casos donde ha habido amenazas, insultos o se sabe que son ladrones». Las entidades vecinales piden que se ponga remedio a la okupación «como forma de vida» y que las instituciones competentes tengan como prioridad garantizar una vivienda digna para todos.

Cooperación institucional

Las agrupaciones vecinales con las que ha podido tener contacto este medio no solamente quieren erradicar la violencia, sino que exigen medidas para que ello sea factible, mientras lamentan la lentitud política a la hora de ejecutar acciones contundentes. Por eso reclaman la «cooperación de todas las administraciones competentes para gestionar y organizar todos los servicios municipales de seguridad existentes para poner fin a este auge».

Consideran que, de este modo, se pondrá fin a los robos y okupaciones problemáticas, y a todo el resto de problemas de convivencia y seguridad que han protagonizado, recientemente, algunas ciudades del área metropolitana.

2 Comentarios

  1. Pobre hombre la preocupación le puede causar diarrea grave, esperemos que no sea nada y no acabe con Trankimazin para dormir, comer y cenar.
    Si no cesa tanta preocupación podrían salirle almorranas.

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