Barcelona es insegura ¿y Madrid?

Exageraciones y matizaciones sobre la situación de la criminalidad en Barcelona. Ni todo es negro ni lo que sucede es sólo puntual.

Barcelona es insegura ¿y Madrid?
La Policía Nacional y los Mossos d'Esquadra en una acción conjunta

Con la inseguridad en Barcelona pasa como con la temperatura en verano: la sensación de bochorno es siempre superior a la temperatura que registran los termómetros. La causa, la humedad.

En términos criminógenos, «la humedad» que sufre la capital catalana viene provocada por la empecinada y constante difusión de noticias (muchas de ellas vestidas con imágenes impactantes grabadas por espontáneos) que se clavan en el subconsciente ciudadano abonando la idea de que vivimos en un latente clima de peligro.

Utilización política

Sin duda, hay medios que, por diversos motivos, tienen una especial sensibilidad en difundir esas imágenes y noticias. En algunos casos, para desgastar a los políticos con responsabilidad gubernativa que son «enemigos editoriales» del medio en cuestión. Otras veces, por puro sensacionalismo y, en ocasiones, por pura y mezquina inercia.

Siendo esto cierto e injusto en la medida en que se distorsiona poco o mucho una realidad por culpa de motivos que nada tienen que ver con el honorable sentido del deber de lo periodístico, no es menos cierto que la delincuencia en Barcelona ha crecido de una forma reveladora, y que no debemos exagerar, pero tampoco esconder. La delincuencia ha crecido, además, en ámbitos que suscitan una razonable (no impostada) alarma social: los desórdenes públicos, el robo en viviendas y el aumento de los homicidios.

Imágenes alarmantes

Por lo que respecta a los desordenes públicos, es evidente que la práctica desaparición de la policía de proximidad (policía de barrio o lo que se calificó como policía amable), que tan buenos resultados y tan buena acogida deparó, está en el fondo de los motivos que han provocado que muchos ciudadanos, con o sin antecedentes, ocupen el espacio público para dirimir sus conflictos o frustraciones por la vía violenta.

No hay o no funciona como antes la policía de proximidad, por falta de efectivos, dicen los responsables policiales, y los efectivos de que se dispone, trabajan a full en una manifiesta y sangrante situación de precariedad laboral y de medios más que evidente.

Los smartphones han creado una nueva generación de “reporteros”, algunos morbosos y otros no, que encuentran en las calles de la ciudad verdaderos platós para la filmación de escenas de películas barriobajeras.

Multirreincidentes, a sus anchas

Los robos en pisos se han multiplicado. En este punto, puede que la policía tenga toda la razón al reclamar una mayor firmeza a jueces y fiscales cuando les pasan a su disposición a ladrones multirreincidentes.

En la última operación contra la mafia georgiana vinculada a robos de viviendas en Barcelona, fueron detenidos 60 sospechosos, la mayoría con decenas de robos a sus espaldas, y sólo dos entraron en prisión preventiva. Los jueces reclaman más calidad en los atestados policiales para proceder a la interposición de mayores medidas cautelares. En fin.

Sociedad violenta

Por último, los homicidios. La desinhibición ante el uso de la violencia es una realidad. La presencia de más armas en el mercado negro, también. Da la sensación de que la respuesta penal (judicial, fiscal o policial) es tenue, una respuesta que alimenta la profusión de estas conductas, como si para los autores, el código penal fuera un aliado y no un elemento amedrentador.

Los Mossos se multiplican en la investigación de estos casos (el índice de resolución es altísimo), pero el papel que se acumula sobre la mesa de los investigadores es tan grande que otros grupos, como los de robos, están ayudando a evacuar los casos de asesinatos y homicidios acumulados. Ese trasvase nos lleva a la obvia conclusión de que, por consiguiente, hay algunos robos que se investigan menos por estas circunstancias.

BCN ¿segura o insegura?

Barcelona es una ciudad insegura o muy insegura si la comparamos con la ciudad de hace 5 años, incluso con la de hace dos.

Pero sigue siendo una capital segura si la comparamos con urbes de nuestro entorno, tanto nacional como internacional. Madrid, con población similar y con dotación policial similar (720 policías por cada 100.000 habitantes) registra históricamente un porcentaje de delitos por 100.000 habitantes superior al de Barcelona en prácticamente todos los indicadores, incluidos aquellos delitos que suscitan una mayor alarma social.

Así que, en lo relativo a Barcelona, no exageremos, pero tampoco omitamos una realidad: vamos a peor, conviene un giro en las políticas públicas de seguridad, efectivamente, pero Barcelona, diga lo que diga esa prensa tan obsesionada con lo catalán, no es el Bronx, ni Guayaquil, ni Ciudad Juárez. Sin complacencia, pero Barcelona es todo lo contrario.

1 Comentario

  1. ¿Madrid y Barcelona la misma población? No sé qué gana Ud. realizando semejante afirmación. Madrid ciudad es el DOBLE de grande que Barcelona (3,2M vs 1,6M). El área metropolitana también es bastante más grande (no importa qué indicador elija, pero según la OCDE, 7M vs 3,8M).

    Según los datos que emanan de los juzgados, en BCN se cometieron 120 delitos por cada 1.000 habitantes, frente a los 77 de Madrid (datos de 2018).

    En fin, que este artículo es un despropósito…

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