Asesino de indigentes: la Policía le identificó en controles por el coronavirus

Fuentes policiales consultadas por eltaquigrafo.com han confirmado que tanto la Policía Local de Sant Cugat del Vallès, como los Mossos d’Esquadra, habían identificado previamente al asesino de indigentes tras saltarse el confinamiento en reiteradas ocasiones.

Asesino de indigentes: la Policía le identificó en controles por el coronavirus
El cuerpo del último indigente fallecido se encontró en este lugar | GOOGLE MAPS

Un auténtico depredador. Aun sin antecedentes penales en Catalunya —solo le consta una detención en Zaragoza por un delito contra el patrimonio—, el sospechoso de la muerte de, al menos, tres indigentes en la zona del Eixample de Barcelona ha sido considerado por los Mossos d’Esquadra un individuo de «alta peligrosidad».

El ya detenido fue identificado, previamente a su detención, tanto por la Policía Local de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), como por agentes de los Mossos d’Esquadra, en el marco de los controles policiales por el cumplimiento de la cuarentena ante la crisis del coronavirus. Al parecer, según ha podido saber eltaquigrafo.com,el hombre, de 35 años y nacionalidad brasileña, se habría saltado el confinamiento en reiteradas ocasiones antes de su detención, momentos en los que fue identificado. 

Se le atribuyen tres asesinatos 

Aunque se le podrían atribuir hasta cuatro homicidios a indigentes, de momento, la Policía catalana le sitúa con suficiente certeza en tres de ellos. El detenido, según fuentes policiales, utilizó el mismo modus operandi en los tres crímenes que se le atribuyen: mataba a sus víctimas, todas ellas indigentes, con fuertes golpes en la cabeza, utilizando piedras y objetos contundentes que recogía de las zonas en construcción de los aledaños del lugar donde actuaba.

La última víctima, un hombre extranjero de unos 30 años, apareció muerto la madrugada de este martes en la zona de Sagrada Familia, entre las calles Rosselló y Cerdenya, y murió, como los dos anteriores, por un fuerte golpe en la cabeza. Gracias a la descripción de los testigos, la Policía fue estrechando el círculo hasta detener al sospechoso, tras una persecución, en una zona apartada en Valldoreix en el municipio de Sant Cugat del Vallès, desde donde, presuntamente, se trasladaba a Barcelona para cometer los crímenes. El hombre estaba confinado en una caravana y, según han indicado fuentes policiales, llegó hace poco a Catalunya. 

Además de esta muerte, los Mossos le atribuyen dos más: una, el 16 de abril, en el barrio del Fort Pienc, junto a l’Auditori de Barcelona —la única muerte que fue de día—, y otra, 36 horas después, de madrugada, en el centro de la ciudad, al lado de plaza Urquinaona.

Posible trastorno psíquico 

Otro de los aspectos que se está investigando es si el detenido padece algún tipo de trastorno psíquico.En este sentido, fuentes próximas a la investigación han señalado a este medio que el sospechoso dio manifiestas muestras de desequilibro mental en el momento de su detención. El sospechoso, con documentación brasileña, aunque según ha contado él mismo vivía en Portugal y viajaba con su autocaravana, ha negado cualquier vinculación con los hechos. 

Según ha indicado Joan Carles de la Granja,jefe del Área de Investigación Criminal de los Mossos, se está trabajando —bajo secreto de sumario— y con otros cuerpos policiales, tanto nacionales como supranacionales, para conocer la procedencia y los antecedentes del detenido. 

La investigación

El grupo de homicidios de Barcelona tenía ya bastantes datos del presunto autor tras el crimen registrado cerca de Urquinaona. Contaban con la grabación del asesinato que captó una de las cámaras de seguridad del departamento de Justicia, a pocos metros del lugar del crimen. Del asesinato anterior, en los aledaños del auditorio municipal, también había imágenes del individuo, lo que hizo ver a los investigadores que se trataba de un mismo autor, hecho que precipitó la búsqueda al encontrarse ante un presunto asesino en serie. 

Los investigadores ven formas de actuar similares en las tres muertes que le imputan, ya que fueron por golpear reiteradamente a las víctimas con un objeto contundente, como una barra de hierro, mientras que, en la cuarta —el suceso más antiguo—, la agresión habría sido con un arma blanca. En este caso, la Guardia Urbana detuvo a otro indigente en un primer momento, ya que informaron que se trataba de una pelea, pero luego lo dejaron ir.

El conseller de Interior, Miquel Buch, remarcó este martes, en una rueda de prensa, la esencial implicación de los Mossos en esta investigación, ya que cuando se conoció la tercera muerte, cerca del Auditorio, se puso en marcha un dispositivo de vigilancia de personas sin techo para protegerlas, dada su vulnerabilidad. Precisamente, este dispositivo permitió reaccionar con rapidez cuando la pasada madrugada se conoció un nuevo crimen, a partir de una llamada al teléfono de emergencias.

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