‘Aquí no es Miami’ crónica de una muerte anunciada

'Aquí no es Miami' crónica de una muerte anunciada

El pasado 18 de junio, la escritora y periodista Fernanda Melchor (Veracruz, 1982) fue galardonada en Berlin con el 11 Premio Internacional de Literatura 2019 por su novela Temporada de huracanes, definida por los críticos como «un retrato de México y sus demonios»

En julio de este mismo año, el grupo editorial Penguin Random House reedita – bajo el sello Literatura Random House y en su colección Mapa de las Lenguas – una de sus primeras novelas: ‘Aquí no es Miami‘. Una recopilación de crónicas donde la ciudad mexicana de Veracruz adquiere el papel protagonista, compartiéndolo junto a una de las peores lacras de México: el narcotráfico y su guerra.

México ¿lindo?

Cárteles, torturas, linchamientos y toda una serie de acciones ponen el énfasis en una parte de la cultura de dicha ciudad. En palabras de la propia escritora, «en Veracruz, todos hemos sido tocados por la violencia de una forma personal. Y los que no, te lo juro que tienen gente cercana”.

En ‘Aquí no es Miami’ confluyen todo tipo de historias. Pero todas son de personas comunes y corrientes. Algunas de esas historias son planas, lineales. Otras, en cambio, remueven las entrañas del lector imaginando esa realidad y casi dando gracias por no vivir en ese mundo de armas, drogas y mafia. Pese a que últimamente, en el mío ocurran otro tipo de desgracias que hagan replantearte el verdadero sentido de la humanidad.

Veracruz y sus fantasmas

Reina, esclava y mujer es uno de esos relatos con el que se te encoge el estómago. Explica la historia de Evangelina Tejera, reina del Carnaval de Veracruz en 1983 con 18 años. Una guapa muchacha, que se codea con gente de la farándula y de la alta sociedad, adicta a la cocaína y a la marihuana. La protagonista es madre de dos niños pequeños y en un momento de locura, los descuartiza y entierra en dos maceteros. Con ellos decora luego su balcón. Todo contado desde distintas versiones – la de un jubilado, un periodista y un proxeneta – y con una naturalidad tan pasmosa que parece que sea algo cotidiano.

Explicar relatos reales, vividos o contados por conocidos y hacerlo de la manera más honesta posible es un reto en el mundo literario actual. Lo que en ellos se narra es el bajo fondo de un país que lleva más de una década y más de dos viviendo bajo el dominio de la droga y sus capos. Donde el ojo por ojo y diente por diente se acaba imponiendo en una lucha por la supervivencia.

La hostia de la realidad

Aquí no es Miami‘ es un revés a la realidad de Veracruz, un mazazo lento y pausado, con sabor a droga y olor a pólvora. Gente de bien, trabajadores pobres pero honestos que, de repente, se ven cortando cocaína y engrosando su cuenta bancaria, mientras intentan que las balas no se les crucen en el camino.

La crueldad de estas historias despierta en quien los lee un sentimiento de impotencia sabiendo que todo es cierto – incontrolable pero cierto – y que escapa al dominio humano. Ya no hablemos de moral. Pero que se ha acabado convirtiendo – o lo hemos acabado por convertir – en algo normal y cotidiano, integrándolo en nuestro ADN. Podrido, pero ADN al fin y al cabo.

«Nosotros los humanos, somos unas micromierdas en medio de este universo, no somos nada

Fernanda Melchor nos acerca una literatura de calidad, un estilo noir al que algunas no estamos acostumbradas a leer, un relato negro donde hace desangrar su propia ciudad: Veracruz, para acercárnosla de la manera más dura y descarnada posible. Porque si hay algo que caracteriza cada relato es el miedo de sus protagonistas a lo desconocido, a la muerte, al dolor.

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