Anticipación: la otra cara de la ansiedad

Empujados por un sentimiento de inseguridad, algunas personas se plantean todo aquello que deben o tienen que hacer. Arrastrados por estas dudas, optan por cambiar la decisión que inicialmente habían tomado de forma que, con esta corrección anticipadora, sienten que mejorarán la perfección de aquello que estén haciendo.

Dr. Josep Tomàs i Vilaltell

Me encontraba con la Sra. Gil en una cafetería del barrio Gótico de Barcelona cuando, fortuitamente, surgió en nuestra la conversación su preocupación con respecto a un número nada desdeñable de personas que en los últimos meses le habían manifestado que, empujadas por un sentimiento de inseguridad, se habían planteado todo aquello que debían o tenían que hacer.

Arrastrados por estas dudas, cambiaban la acción que realizaban de forma que, con esta corrección anticipadora, sentían que mejorarían la perfección de aquello que estuviesen haciendo. Aquella reflexión no se correspondía a un hecho aislado, sino que la preocupación de la Sra. Gil se debía a una gran cantidad de gente que ella misma había tratado en el sector de asistencia en el que estaba trabajando.

Aversión a fracasar

El sentimiento de anticipación, en el campo de la medicina, señala la existencia de ansiedad y se convierte en uno de los ejes centrales de la crisis o enfermedad del paciente. Además, la anticipación va acompañada de dudas y de inseguridades que llevan a la persona que la experimenta a un intento de corrección en cualquier tarea que deba realizar. A menudo, también suele ir acompañada de actitudes de inadaptación frente a compromisos o trabajos pendientes de resolución.

No es de extrañar, por tanto, que genere pensamientos de carácter depresivo acompañados, a su vez, de sentimientos de preocupación. Asimismo se suele observar una incapacidad para afrontar los problemas que se deben resolver o realizar y para planificar y continuar las obligaciones o tareas del momento presente.

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Esta situación produce en el paciente un cierto nivel de deterioro sobre el cumplimiento de su rutina diaria. La anticipación suele denotar un cierto daño en la capacidad adaptativa de la persona, que puede desembocar en alguna alteración de la salud. Esta alteración vendrá ocasionada, en parte, por el sufrimiento derivado de la anticipación. También suele desencadenar una gran pérdida de energía frente a sus obligaciones y compromisos.

La autoexigencia como germen de la ansiedad

Una vez que ambos habíamos reflexionado acerca de estas conductas, con el fin de poner en común entre nosotros las alteraciones que suelen ir ligadas a las personas que padecen la tendencia a la anticipación, la Sra. Gil compartió conmigo un caso personal muy explícito.

Me contó que conocía a un hombre de unos cincuenta años, casado y con dos hijos ya mayores. Había crecido como hijo único y muy protegido por su madre. Después de cursar estudios en ciencias, se graduó como empresario y, en el momento en el que la Sra. Gil compartió el caso conmigo, trabajaba en un negocio familiar.

Esta persona se mantenía, según mi interlocutora, en un estado permanente de alerta en lo referente a sus obligaciones laborales y a todo lo relacionado con ello. Trabajaba de forma continuada unas 12 horas al día y se quejaba de disfrutar de una semana escasa de vacaciones al año. En los últimos meses reconocía haber empezado a abusar del consumo de alcohol, traspasando el límite, según manifestaba clínicamente el mismo paciente, con el fin de atenuar su anticipación, su ansiedad y con el objetivo último de rebajar sus preocupaciones.

Pero, al mismo tiempo, expresaba que se sentía totalmente incapaz de desconectar de su trabajo mientras que le resultaba imposible resolver las demandas relacionadas con el mismo. El paciente expresaba que se sentía totalmente agotado y que desearía terminar con esta situación. Desde hace cuatro meses, además, manifestaba que su trabajo era demasiado duro para él y que experimentaba episodios de ansiedad.

Achacaba esta autoexigencia a que, desde pequeño, siempre le habían inculcado valores de trabajo constante y disciplina en el trabajo. Sin embargo, la Sra. Gil no me pudo confirmar la presencia de ansiedad en familiares próximos, que generalmente es muy frecuente.

La importancia de la psicoterapia

En el ámbito de la medicina y de la psiquiatría, la ansiedad y, especialmente, la anticipación son parte del “sistema de alerta” del ser humano. Rara vez, la ansiedad y la anticipación son alteraciones secundarias a una circunstancia que pueda considerarse transitoria. A mi criterio se puede tratar con medicación y, a su vez, es correcto añadir un tratamiento con psicoterapia cognitiva-conductual.

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