Agresión racista en Manresa: los Mossos implicados paralizan la rueda de reconocimiento

La rueda de reconocimiento prevista para este jueves 28 de enero se ha suspendido in extremis después de que la defensa de los agentes de los Mossos investigados por agredir e insultar a un joven de raza negra presentara un recurso contra la decisión del juez de acudir a cara descubierta

Agresión racista en Manresa: se suspende la rueda de reconocimiento
Cabeza de la manifestación de Manresa contra la agresión racista de los Mossos / ACN Estefanía Escolà.

La defensa de los Mossos investigados por la presunta agresión racista a un joven de raza negra, Wubi D.R., en enero de 2019, ha logrado lo que se proponía: paralizar temporalmente la rueda de reconocimiento prevista para este jueves 28 de enero de 2021. El recurso que ha suspendido la diligencia se ha presentado este miércoles, después de que juez de Instrucción 5 de Manresa (Barcelona) rechazara la petición inicial de los seis agentes de la ARRO (Área Regional de Recursos Operativos) implicados en la que solicitaban acudir al encuentro con el rostro cubierto.

La decisión del juez implicaba, pues, que los agentes deberían de haber acudido a cara descubierta, ya que el denunciante afirmó que, en algún momento de la actuación, los policías se quitaron la braga que les cubría la cara y los pudo ver. De este modo, los implicados habrían asistido, por orden judicial, “uniformados con su equipo del día del hecho, sin casco y a cara descubierta” y solo podrían haber llevado la obligada mascarilla. Sin embargo, el recurso presentado por los agentes exige, de nuevo, la solicitud inicial y paraliza la rueda de reconocimiento hasta que la Audiencia de Barcelona lo resuelva.

Una diligencia de especial relevancia

La diligencia de este jueves en los juzgados de Manresa era, según SOS Racismo, que actúa como acusación en nombre de Wubi D. R., de especial relevancia para el caso, pues serviría para que la víctima corroborase la identidad de los agentes que le profirieron insultos racistas como «negro de mierda, hijo de puta» o «tú no eres un humano, tú eres un mono».

La rueda de reconocimiento se iba a celebrar este jueves pese a los sucesivos intentos de los agentes imputados para que no se llevara a cabo o vaciarla de sentido, primero pidiendo el archivo del caso y después solicitando al juez acudir a la misma con la cara tapada. Finalmente, han logrado su cometido y SOS Racismo lamenta que se tenga que posponer.

Golpes, empujones, escupitajos y amenazas

Los hechos se registraron el 10 de enero de 2019 durante el desalojo de un piso ocupado en Sant Feliu Sasserra, una localidad de apenas 600 habitantes a medio camino entre Manresa y Vic. Wubi D. R., que tenía entonces 20 años, vivía allí junto a cuatro amigos. Cuando los Mossos le pidieron la documentación, uno de los agentes le preguntó si era el «jardinero» del edificio y «empezaron a tirarle bolsas de basura, empujarle, escupirle y propinarle golpes en la cabeza, mientras proferían insultos racistas».

El joven, ante esta situación, se negó a darles su documentación y huyó del lugar, momento en que un agente disparó un arma sin llegar a tocarlo. Cuando llamó a sus compañeros para alertar de lo sucedido uno de los agentes se puso al teléfono y lo amenazó con ponerle una «orden de búsqueda y captura» si no volvía. Ante eso, el joven decidió volver, pero puso en marcha la grabadora del móvil. Según explica la entidad que ejerce la acusación en su nombre, cuando Wubi volvió al edificio, los agentes lo acusaron de haber pegado a un policía y lo llevaron al garaje, donde le tiraron al suelo, le golpearon con las botas en las costillas, le escupieron y le humillaron con insultos racistas, según consta en la denuncia.

Los implicados siguen ejerciendo de policías

La difusión del audio, de 13 minutos, el pasado mes de junio, provocó un escándalo y obligó al Departamento de Interior a mover ficha. El entonces consejero Miquel Buch anunció que cambiaba a los policías de destino, aunque no los suspendió de empleo y sueldo. Desde entonces SOS Racismo han continuado reclamando que se suspenda de empleo y sueldo a los agentes implicados y lamentan que, sin la presión mediática que hubo, no se hubiera actuado.

Con la celebración de la rueda de reconocimiento, el caso hubiese encarado su recta final antes de que el instructor decida si hay suficientes indicios para enviar a juicio a los seis agentes investigados por un delito de lesiones y otro contra la integridad moral. El pasado verano dos jefes de los seis agentes rectificaron su declaración inicial ante Asuntos Internos. Y aunque en un primer momento dijeron no poder reconocer a ninguno de los investigados en la grabación de los hechos, finalmente sí identificaron a los mossos que participaron en la agresión.

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