A propósito del día de la mujer; la sororidad

¿El feminismo implica revanchismo? Si es así, ¿qué diferencia hay entre el feminismo y el machismo?

Ricardo Gómez de Olarte

A propósito del día de la mujer, se ha puesto de moda un neologismo que, cuando menos, es curioso. Me refiero a la sororidad. Por mi parte, creo que más que neologismo es gililogismo. Etimológicamente proviene del inglés “sorority” que a su vez viene del latín medieval “sororitas”, congregación de monjas, que a su vez deriva del latín “soror, sororis”. Es decir, hermana.

Hasta donde sé el palabro tiene dos vertientes. Por un lado se refiere a la pretendida hermandad entre mujeres con respecto a las cuestiones sociales de género. Por otra parte, también alude al apoyo, coexistencia, solidaridad entre las mujeres frente al patriarcado opresor y machirulo. Otra faceta del término es evitar la competencia entre mujeres.

«Quienes me conozcan un poco sabrán de sobra que en absoluto soy machista»

Según la creadora del tapersex las claves de la sororidad son: evitar juzgar a otras mujeres; comunicación sexual y emocional abierta, sincera y libre; escucha activa, empatía y respeto; y por último, crear red.

Quienes me conozcan un poco sabrán de sobra que en absoluto soy machista. De hecho, en casa asumo una gran parte de las tareas domésticas ya que la Reichführer tiene unos horarios de semiesclavitud. Con lo cual, que nadie se tome estas líneas como una ataque contra el feminismo, que no va por ahí.

Así pues y sentado lo anterior volvamos sobre la sororidad. En primer lugar y bajo la lupa del sentido común esa pretendida hermandad entre mujeres no la acabo de ver. ¿Carmen Lomana o Isabel Preysler hermanada con Irene Lozano o Belén Esteban?

«Belén Esteban se planta en la puerta de la casa de Soraya Saenz de Santamaría exigiendo apoyo femenino y gritando cual legionaria botoxizada “¡A mí la hermandad sororis!»

Entiendo que las cuatro puedan llegar a adoptar la misma postura respecto a ciertas cuestiones de género, pero de ahí a hermanarse creo que media un abismo.

En cuanto a la solidaridad, coexistencia y apoyo entre las mujeres frente al patriarcado ya me imagino la escena: Belén Esteban, tras vociferar su conocido grito de guerra “Yo por mi hija M-A-T-O”, se planta en la puerta de la casa de Soraya Saenz de Santamaría exigiendo apoyo femenino y gritando cual legionaria botoxizada “¡¡¡A mí la hermandad sororis (en genitivo, de las mujeres)!!!”. Y la abogada del Estado en excedencia y ex todopoderosa Viceministra del gobierno Rajoy, saliendo del despacho de abogados en el que trabaja ahora, arremangándose y dispuesta a zurrarse la badana con el primer gacetillero que haya osado meterse con su hermana Belén.

(A modo de inciso: Boss, a ver cuándo me nombras YA redactor de la sección de cotilleo, que da mucho juego y vende muy bien)

«¿Alguien se acuerda de la anterior pareja del ínclito Pablo Iglesias? Se llamaba Tania Sánchez»

Y ahora viene lo más divertido que es la no competencia entre mujeres. Ignoro quien será la persona iletrada que haya extendido hasta este punto esto de la sororidad. De lo que estoy seguro es que ha olvidado una premisa básica: antes que mujer, es ser humano. Y el ser humano tiende a eliminar competencia en caso de conflicto de intereses. ¿Quieren ejemplos?

Alguien se acuerda de la anterior pareja del ínclito Pablo Iglesias? Se llamaba Tania Sánchez. En cuanto Tania dejó de ser pareja de Pablo, desapareció del mapa. Claro que la sombra de Irene ya se alargaba sobre la figura de Tania. ¿Por qué esta falta de hermandad, cooperación y de no competencia entre ellas? Por poder.

Otro ejemplo. Soraya Sáenz de Santamaría y María Dolores de Cospedal. No es que cooperasen mucho, precisamente. Se dedicaron a gobernar y a entorpecerse mutuamente. ¿Por qué? Por lo mismo: acaparar poder.

Hasta hace relativamente poco, Belén Esteban y María José Campanario no dejaron de lanzarse pullas y dardos envenenados ¿Por qué? Por despecho, por tener el favor de un hombre y conseguir portadas de revistas que significaban dinero.

¿Dónde estaba la sororidad cuando lanzaban botes de pintauñas a las representantes de Ciudadanos?

Aun siendo un gobierno de coalición, según el buenismo de la sororidad, Irene Lozano debía apoyar a y ser apoyada por Carmen Calvo en contra del patriarcado que ejercen Pablo Iglesias y Pedro Sánchez. Sin embargo, no hacen más que tener roces entre ellas.

¿Dónde estaban las mujeres de Podemos cuando Pablo Iglesias dijo en un chat de Mariló Montero aquello de “La azotaría hasta que sangre. Esa es la cara B de lo nacional popular. Un marxista algo perverso convertido en un psicópata” o “Vais a ver lo que es un macho alfa cuando atacan a uno de su grupo”?¿Estaba negando Pablo Iglesias la capacidad de la mujer a saberse defender? Yo no he oído a ninguna mujer de su partido afeándole la conducta o las palabras. ¿Dónde estaba la comunión universal femenina en ese momento?

«¿Debo ceder el paso a una mujer más joven ante una puerta? Si lo hago, se lo tomará como una ofensa? ¿Le estaré negando su derecho a la igualdad ante el hombre? «

¿Alguna ejecutiva se acuerda de la sororidad cuando pasa por encima de una compañera de trabajo para conseguir el favor de un/a jefa/e?¿Alguna se ha acordado de la terrible competencia que ha habido desde siempre entre los hombres (como género)? Venimos compitiendo desde que éramos monos, ya sea por comer, por un territorio, por procrear, etc… ¿Por qué las mujeres iban a ser distintas?

¿Debo ceder el paso a una mujer más joven ante una puerta? Si lo hago, se lo tomará como una ofensa? ¿Le estaré negando su derecho a la igualdad ante el hombre? ¿Siendo mayor yo, debo pasar antes por cuestión de edad? ¿Estamos llegando a un delirio colectivo con este tipo de paridas de bienqueda?

¿De verdad se pretende engañar a todos y todas desquiciando el lenguaje para hacerlo “inclusivo” e inventando teorías de imposible práctica? ¿El feminismo implica revanchismo? Si es así, ¿qué diferencia hay entre el feminismo y el machismo?¿No será más bien que la ramplona y sempiterna mediocridad enraizada desde siempre en España también afecta a las mujeres porque antes que pertenecer a un género –el femenino- son seres humanos?

Homo homini lupus
Plauto

Mulier mulieri lupus atque omne animal praedatoria
Ricardo

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