8M: Mujeres que han llegado a la política para quedarse

8M, historia de 8 Mujeres. El Taquígrafo se ha puesto en contacto con 8 mujeres totalmente diferentes entre sí para tratar de conocer los retos, ilusiones, proyectos y obstáculos que las acompañan en todos los ámbitos de sus vidas. La quinta protagonista es Laura Campos, alcaldesa de Montcada i Reixac (Barcelona)

8M: Mujeres que han llegado a la política para quedarse
Laura campos es, desde hace una legislatura y media, la alcaldesa de Montcada i Reixac (Barcelona).

Siempre le había gustado cocinar, pero nunca pensó que se convertiría en su vía de escape. Hace una legislatura y media, es decir, aproximadamente 6 años, que no es dueña ni de su vida, ni de su tiempo. No por ello se arrepiente de la decisión que tomó en su día, porque su verdadera vocación siempre ha sido el servicio público, pero ahora solo la cocina consigue evadirla de sus muchas obligaciones como alcaldesa. “Como nunca tengo tiempo para nada, el chup chup de los guisos me ayuda a relajarme, a reorganizar y reordenar las ideas”. Duro y gratificante a partes iguales. Así lo describe Laura Campos, edil de Montcada i Reixac, la pequeña ciudad entre la Serralada Marina y Collserola, puerta de entrada a Barcelona y conexión directa con el resto del Vallès. 

Por suerte, como dice ella, el futuro profesional de Laura no depende de la política. Aunque desde que regenta el cargo de alcaldesa se encuentra en excedencia, espera volver algún día a su puesto en el Sincotrón ALBA, el acelerador de partículas más importante de la zona del Mediterráneo. “Si algún día me canso, o la ciudadanía deja de confiar en mí, me seguiré dedicando a la política pero en su segundo plano, porque es algo vocacional pero no me aferraré a una silla o a un puesto porque no lo necesito. Por el momento, y a pesar de la pandemia, lo estoy disfrutando muchísimo.”, se sincera la edil.

Las mujeres han llegado a la política para quedarse 

Orgullosa, explica que en 2015 la política catalana vivió un momento de inflexión en cuanto a la presencia femenina en grandes consistorios. Ese año, tras las elecciones municipales, grandes ciudades acogieron a una mujer al frente de su gestión. Y, aunque fue un momento muy chocante, que descolocó a algunos sectores sociales y compañeros, por fin la figura de la mujer tuvo un espacio político donde poder demostrar su valía. “Es muy importante visibilizar la participación de la mujer en política para que las niñas normalicen esta figura y tengan referentes, como se necesitan en el deporte o en la ciencia”. Recuerda, en este sentido, que cuando ella era pequeña y su padre, Josep María Campos, era el edil del municipio tan solo había 1 o 2 mujeres concejales. “Ahora hay voluntad para conseguir la paridad” y, solo en su lista, las tres primeras candidatas eran mujeres. 

Sus inicios fueron duros, reconoce. Se encontró con un ayuntamiento “herido de muerte”, ahogado por las deudas, con problemas urbanísticos enquistados y con una importante fractura urbana que repercutía, y sigue repercutiendo, en una fractura social. A estos retos se le sumaron los micromachismos involuntarios, pero presentes en su nueva vida como edil, que tuvo que soportar por parte de algunos compañeros de la esfera política, una parcela históricamente masculina. “La entrada de la mujer en política cogió a contrapié y descolocó a muchos compañeros alcaldes. Los descolocó mucho. Los dos primeros años viví situaciones incómodas, con los micromachismos muy presentes. Por el hecho de ser mujer y de ser joven viví episodios incómodos, como un pellizco por parte de otro alcalde de una ciudad del área metropolitana en el moflete como un ‘Nena, cálmate’, que no verbalizó”, recuerda Laura. 

Campos es consciente de que la mujer tiene que hacer un doble esfuerzo por hacerse respetar y lamenta que “si hubiese sido un hombre, esta situación no se habría producido”. Sin embargo, ahora, mucho más empoderada y con una ya consolidada trayectoria, asegura que estos comportamientos “por suerte” han ido cambiando. “Nos ven que luchamos, que trabajamos y que nos hemos ganado nuestro espacio por méritos propios. Lo que tienen que entender es que la mujer ha llegado a la política para quedarse.” 

Propuestas en materia de género e igualdad 

Para eliminar estos comportamientos, el consistorio ha adquirido un férreo compromiso con la igualdad en el municipio y contra la lacra de la violencia de género. En la legislatura y media que llevan gobernando han puesto sus esfuerzos en tres ejes, para ellos, fundamentales: políticas de igualdad, defensa para las personas del colectivo LGTBI+ y una oficina de atención a la mujer, y a su entorno, para erradicar la violencia machista. La adopción de medidas específicas como talleres de formación, campañas de sensibilización, charlas y protocolos, con la participación del “Consejo de Mujeres” de Montcada i Reixac, se ha visto traducido en la creación de nuevos movimientos feministas entre los ciudadanos más jóvenes. “Estamos convencidas de que la ciudadanía necesita espacios en los que poder participar y nosotros la hemos dotado de herramientas. Esto se ha notado en las políticas de igualdad. Una ciudad se tiene que gestionar y gobernar de la mano de la institución pero también de la ciudadanía”. 

En cuanto a las movilizaciones del próximo Día Internacional de la Mujer, Laura Campos reivindica el derecho constitucional a la manifestación y anima a que, respetando todas las medidas sanitarias derivadas de la pandemia, las mujeres salgan a la calle a defender sus derechos. “Es importante que el 8M las mujeres salgamos a la calle a reivindicar nuestros derechos, a hacer visible nuestra lucha. Más en un año en el que las mujeres hemos tenido un papel muy importante en los trabajos esenciales durante el confinamiento y la pandemia, muchos de ellos invisibilizados, que no se han visto traducido ni en derechos ni en reconocimientos laborales. La gente es consciente de la nueva realidad. No se puede hacer una manifestación en el mismo formato que se ha hecho años atrás pero es importante que salgamos cumpliendo las medidas de seguridad”. 

Una enamorada de los rincones de su ciudad

Laura ha demostrado tener todas las fortalezas que ella considera necesarias en política. “Creo que toda persona que se dedique a esto tiene que tener muchísima capacidad de empatía, capacidad para saber escuchar, para dejarse aconsejar y trabajar en equipo. Es importante tomar decisiones de forma participativa y tras haber escuchado todas las opiniones. Pero lo más importante es empatizar con el dolor, el sufrimiento y los problemas de la ciudadanía y sobre todo escuchar”, reflexiona la alcaldesa. 

“Montcada es la gran desconocida. Todo el mundo pasa pero nadie se queda. Creen que es una ciudad gris y trinchada por las infraestructuras. El patio trasero de Barcelona. Pero tenemos un entorno natural privilegiado y tenemos que recuperar la autoestima como pueblo”. Aunque es difícil quedarse con un único lugar, si tuviese que elegir, se quedaría con el Casal de la Mina, el lugar en el que se casaron sus padres y que le transmite paz y tranquilidad. Allí hicieron el convite con sus amigos y allí su abuelo formó parte del Casal de la gent gran. “Hay muchos rincones especiales y mágicos”. 

Con media legislatura aún por delante, Laura presume orgullosa de ser alcaldesa de un municipio como Montcada i Reixac. Una ciudad con aires de pueblo. Separado por las infraestructuras que lo atraviesan, pero muy conectado en lo intangible. A pesar del poco tiempo que tiene para ella y para los suyos, para la edil esta etapa está siendo un auténtico “máster de vida”. 

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